1898-1998 Centenario de la Guerra Hispano-Norteamericana

Texto e investigación gráfica por Lincoln Cushing. El presente
trabajo, aún por acabar, tiene como objetivo ayudar a comprender mejor un
periodo crucial en el historia de los E.U.A. Por favor, envíe comentarios,
sugerencias y links a Lincoln Cushing o deje aquí sus comentarios. También
puedes agreguegar su opinión en los comentarios.

Muchísimas gracias a Victor Manuel Ulgar Ruiz, Sevilla, España
(victor@cica.es) por traducir esta obra en español.


ANTECEDENTES

La práctica aniquilación de la población indígena de los E.U.A. hacia
finales del siglo XIX permitió dirigir al exterior la atención nacional. El
interés por crear mercados en China y los planes para la construcción de un
canal en América Central crearon el ambiente idóneo para una nueva etapa en
la política expansionista.

El Caribe era una región con una fuerte vinculación económica a los E.U.A.
y durante mucho tiempo fue considerado por muchos como una extensión
natural de nuestra república. A finales de los 90 el volumen de inversiones
norteamericanas en Cuba ascendía a unos 50 millones de dólares,
principalmente en la industria azucarera, tabaquera y metalúrgica.

La dominación española de Cuba se había ido haciendo progresivamente más
dura y en 1895 estalló la revolución. El presidente William McKinley estaba
sometido a una gran presión  popular por la protección de los intereses
norteamericanos en la isla. Los medios de comunicación, en particular, los
periódicos de Joseph Pulitzer y William Hearst, fomentaban el sentimiento
de repulsa contra las atrocidades del gobierno colonial español. Esto
constituyó el comienzo de la prensa amarilla. En un ejemplo clásico de
poder editorial, Hearst respondió a la petición que el ilustrador Frederick
Remington le realizó para volver de La Habana, por aquel entonces en paz,
"Por favor, quédese. Usted proporcione los dibujos que yo proporcionaré la
guerra".

Dos hechos ayudaron a justificar la intervención de los E.U.A. a comienzos
de 1898: por un lado la publicación de una carta privada robada al señor
Dupuy de Lóme (embajador de España en los E.U.A.) dirigida a un amigo en La
Habana, en la que describía a McKinley como "un debilucho ... un
populachero" y por otro el hundimiento del U.S.S. Maine en el puerto de La
Habana el 15 de Febrero, en el que perdieron la vida 260 hombres. El Maine
se encontraba allí en "visita de buena voluntad", y aunque una comisión de
oficiales de la Marina norteamericana dictaminó que la causa fue una mina
submarina ninguna parte ni persona fue oficialmente responsabilizada del
hecho. A pesar de todo, la opinión pública se fue decantando claramente
contra España, propagándose el frenesí de la guerra. El senador del estado
de Nebraska Thurston declaró, en sus propias palabras: "La guerra con
España aumentará el volumen de negocios y ganancias de los ferrocarriles
norteamericanos, aumentará las ventas de todas las fábricas
norteamericanas, estimulará cada rama de la industria y el comercio
interior". El Comandante General de Voluntarios, J.C. Breckenbridge:
"Resumiendo, nuestra política deberá ser en todo momento la de ayudar al
débil frente al fuerte hasta que hayamos conseguido la exterminación de
ambos, para así poder anexionarnos la Perla de las Antillas".


LA GUERRA

El 19 de Abril el Congreso aprobó una resolución conjunta proclamando Cuba
libre e independiente, lo que constituyó una declaración de guerra cuando
fue firmada por McKinley al día siguiente.

La primera acción militar de la guerra fue la batalla de Manila, en las
Filipinas. Durante el preludio a la confrontación un escuadrón formado por
seis buques al mando del comodoro George Dewey había permanecido en Hong
Kong. La escuadra partió inmediatamente hacia el archipiélago español de
las Filipinas. La flota española y las baterías de costa que rodeaban a
Manila fueron destruidas el 1 de Mayo sin ninguna baja norteamericana. Sin
embargo, la conquista de Manila no fue solo militar sino también política.
Los E.U.A. no deseaban que los filipinos tomasen el control y negociaron
por separado la rendición con los españoles. Mientras tanto los E.U.A. se
preparaban para la guerra en el Caribe.  A pesar de la escalada de
hostilidades, las fuerzas de los E.U.A. estaban mal equipadas y
desentrenadas para la guerra, especialmente en lo referente a operaciones
altamente coordinadas tierra-mar. Fue una suerte para los E.U.A. el hecho
de que las fuerzas españolas estuvieran peor preparadas. La flota española,
tras atravesar con éxito el Atlántico, se las arregló para quedar atrapada
en la bahía de Santiago, y fue diezmada por la escuadra estadounidense un
poco antes de que las tropas norteamericanas capturasen Santiago, mientras
intentaba huir del puerto bloqueado. El 17 de Julio se rendía el Ejército
Español. Durante las siguientes semanas 3000 soldados estadounidenses
fueron desplazados a Puerto Rico, encontrando allí escasa resistencia.

De vuelta a las Filipinas, se despacharon a ellas 11000 soldados de
infantería, que en difícil alianza con los insurgentes filipinos
consiguieron la rendición española el 14 de Agosto. Sin embargo, el
desmoronamiento del régimen español animó a los insurgentes filipinos a
luchar contra el control estadounidense, desencadenándose el conflicto
armado entre ellos. Para el 4 de Febrero unos 3000 filipinos habían muerto
en combate contra tropas estadounidenses. La guerra de guerrillas continuó
durante varios años con miles de bajas civiles y militares.

La guerra también conllevó otras conquistas. Una de ellas fue la anexión de
las islas Hawaii el 7 de Julio de 1898. Aunque los intereses
norteamericanos deseaban el control formal de las islas, no fueron
anexionadas definitivamente hasta que el gobierno declaró a Hawaii
necesaria como base naval. El tratado de paz firmado el 12 de Diciembre de
1898 añadió la isla de Guam a la lista de territorios que pasaban a estar
bajo control de los E.U.A.

CONSECUENCIAS

Los objetivos estadounidenses habían sido finalmente alcanzados en su
totalidad. El Caribe había sido afianzado permitiendo la construcción del
Canal de Panamá. Se establecieron rutas de navegación e instalaciones
militares. Los E.U.A. se habían convertido en una potencia internacional.

Una de las características de la actuación de los E.U.A. durante el
conflicto fue la de menospreciar los esfuerzos realizados por los patriotas
cubanos antes y durante la guerra. Se prohibió a las fuerzas cubanas
asistir a las ceremonias de rendición y no se invitó a representantes
cubanos a la firma del tratado de paz en París. El ejército de ocupación
desmovilizó al ejército cubano, en su mayor parte formado  por gentes de
color, pero desplazó a los oficiales españoles a lugares seguros. En 1902
los cubanos aceptaron la enmienda Platt (que entre otras cosas otorgaba a
los E.U.A. el derecho incondicional a intervenir en los asuntos internos de
Cuba así como derechos perpetuos sobre la estación carbonera de Guantánamo)
como la única opción para permanecer bajo protectorado militar directo de
los E.U.A.  Había comenzado un periodo de dependencia que contaba con el
beneplácito de los E.U.A. y que acabó con la revolución contra Batista de
1959.

En el frente doméstico Theodore ("Teddy") Roosvelt aumentó su popularidad
en virtud a la explotación de su participación como oficial voluntario de
los Rough Riders en los ataques de caballería a la Colina del Caldero cerca
de Santiago, llegando a ser vicepresidente tras la reelección de McKinley
en 1900. El 5 de Septiembre de 1901 consiguió la presidencia después del
asesinato de McKinley.

NOTAS A LAS IMAGENES

(*) Bajo el mando del general Weyler, los españoles adoptaron una nueva
táctica militar para contrarrestar los ataques de las fuerzas insurgentes
cubanas. Dividieron la isla con alambradas de espino y blocaos y agruparon
a los civiles sospechosos de simpatizar con los rebeldes en campos de
reconcentración. Murieron miserablemente a miles. ¿Les suena familiar? Los
británicos hicieron esto más tarde durante la guerra de los Boers en
Sudáfrica y los E.U.A. los usaron en Vietnam, llamándolos "aldeas
estratégicas".

(Autor desconocido, tomado de "Cuba's Great Struggle for Freedom").

(*) Comandante-General Joseph Wheeler. Héroe de guerra confederado y
comandante durante la campaña de Cuba.

(Foto por A. Dupont, tomado de "Our Islands and Their People").

(*) Tropas estadounidenses partiendo de San Francisco hacia Manila.

(Por Dodge, tomado de "Cuba's Great Struggle for Freedom").

(*) El ejército de ocupación en La Habana "mostrando un destacamento del
Décimo de Infantería de los E.U.A. Este regimiento es notable por la altura
de sus hombres, siendo el promedio de 6 pies".

(Fotógrafo desconocido, tomado de "Our Islands and Their People").

REFERENCIAS Y FUENTES BIBLIOGRAFICAS

- "The U.S.-Cuba Conflict - My Sling is that of David", publicado por
Editora Política, La Habana, Cuba, 1994.

- "Cuba's Great Struggle for Freedom", por el señor Gonzalo de Quesada,
vice-embajador de la República de Cuba en Washington D.C., y Henry
Davenport Northop (autor), 1898.

- "Our Islands and their People", Volumen 1: Cuba y Puerto Rico. Volumen 2:
Filipinas. Por José de Olivares. N.D. Thompson Publishing Co., 1898.

- "A new American History", W.E. Woodward, Garden City Publishing, N.Y., 1934.

- "Cuba", Lonely Planet, 1997.

- "Cuba Handbook", Christopher P. Baker, Moon Travel Handbooks, 1998.

Para más información sobre la guerra Hispano-Norteamericana:

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Si es usted un observador atento se habrá dado cuenta que algunas de las
ilustraciones son dibujos y otras fotografías. Esta guerra tuvo lugar
durante un periodo crucial de avance tecnológico durante el cual se
pudieron hacer por primera vez duplicados de manera sencilla de fotografías
mediante reproducción "offset". Para un excelente artículo sobre estos
avances y sus repercusiones sobre el periodismo durante este evento
nacional (y con muchos de los responsables, incluido Frederick Remington),
ver "Pullman Strike Pictures", Larry Peterson, Labor's Heritage, Spring
1997.

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English Source: 1898-1998 Centennial of the Spanish-American War

Copyright 1998 Lincoln Cushing